Verano, las clases aun no terminaban y los días cada vez eran mas largos, lo bueno era que al salir de clases ya no tenia que ver la oscuridad en todos lados y el comienzo del resplandor de la luna, en las tardes regresaba con mi hermano mayor, Sedric, tenemos la diferencia de siete años, el es mi único integrante de mi familia ya perdimos a nuestros padres en un accidente hace tres años desde ese día Sedric cuida de mi.
Como todos los días tenia que ir al colegio, cada vez me daba mas pereza ir, estudiar no es lo mio, una vez en el colegio daba casi todo mi esfuerzo en tomar atención en clases, para ser honesta mis calificaciones son bastante bien, no soy la mejor de la clase pero al menos no soy la peor, mis amigas están en clases distintas incluso nuestras salidas, es muy injusto solo nos juntamos en el recreo como siempre en el mismo lugar, al lado de canchas de tenis, ellas se llaman Daisy y Mariel, para mi son las mejores.
Mi día había terminado solo quedaba el camino hacia mi casa y se estaba atardeciendo el paisaje era hermoso a lo lejos vi a mi hermano cada vez mas alto lo encontraba o quizás yo esta encogiendo bah ... quien sabe, Me gustaba mucho estar con el, el era mi todo, al llegar a casa preparaba la cena, no entendía como podía cocinar tan bien, yo lo había intentado pero no me iba muy bien, así que quedamos que el cocinaba, era hora de dormir mis tareas estaban listas solo quedaba dormir.
Otro día la misma la misma rutina, al llegar al colegio un chico se me acerco, estaba sorprendida de hecho que hasta ahora ningun chico me había hablado, me pregunto si tenia novio, le respondí que no y con una amplia sonrisa se despidió de mi, al terminar las clases, corrí una vez que estaba fuera del colegio quería decirle a mi hermano lo mas rápido posible, era emocionante, ya que yo pensé que era invisible en este colegio, una vez que lo vi, corrí mas fuerte, para mi grandiosa suerte, cuanto estaba por llegar a donde el me tropecé, pero Sedric me tomo de la cintura evitando que me golpeara de cara al suelo.
Una ves que recupere el aliento, y que Sedric me dejo de regañar por ser tan impulsiva, le dije casi gritando lo que aquel chico me había dicho, pero fue extraño, el no le gusto lo que dije, tan solo continua caminando en silencio, no dijo ni una palabra ¿que fue lo que le había molestado? o tal ves era mi imaginación, pasamos a comprar los ingredientes para la cena de hoy, mientras salimos el chico que me hablo en la mañana estaba a fuera del negocio y me sonrió, inconscientemente yo hice lo mismo, Sedric me tomo de la mano y camino rápidamente no entendía ¿que le pasaba?
Cuando llegamos a la casa lo mire fijamente pero el evitaba mi mirada, lo llame por su nombre, no me respondía le volví a llamar pero esta ves le dije -¿hermano, que te sucede?- pero el suspiro y me miro enfadado -deja de decirme hermano, si no lo somos, acaso no lo entiendes, deja de llamarme así, que me molesta- respondió frustrado, no entendía lo que decía porque su humor cambio tan rápidamente, continuaba hablando ¿todo era mi culpa? cuando tenia nueve años me confesé le dije me estaba enamorada de el y que no lo dejaría de hacer, pero el me rechazo con un simple -no, eres muy pequeña para mi-, al día siguiente mis padres murieron en un accidente y que de a cargo de su familia, pero otra tragedia paso, sus padres murieron, otra ves quede sola, pero el me cuido, yo lo único que quería era una familia, desde ese día olvide por completo que el era mi primer amor yo solo quería a alguien a quien llamar familia, fui egoísta no vi sus sentimientos según el, pero el fue el idiota que me rechazo, cuando lo recordaba sentía como si me estuviesen aplastando el pecho lentamente, esa noche no pude dormir, no podía dejar de pensar en lo que el decía pero, ¿porque le molesta tanto que lo trate como a un hermano, no tiene nada de malo o si?, a la mañana siguiente estaba casi muriendo del hambre no había cenado ya que no quise salir de mi habitación fui a la cocina el me había dejado el desayuno preparado, quizás todo lo de ayer había sido un pequeño arranque de ira o algo así.
Mis amigas sabían que algo me había pasado, pero aun así no me peguntaron nada, solo me acompañaron en silencio, una ves que me despedí de ellas, me abrasaron, sin decir nada, creo que aveces las palabras estorban, salí del colegio sin ánimos tenia miedo que el estuviese enojado ¡rayos! aun no entendía la situación de ayer, en todo el camino busque con la mirada a mi herma... digo sedric pero el no estaba, al llegar a casa, tampoco , mire por la ventana el día estaba nublado como si llovería, estábamos en pleno verano, se supone que no llueve, las horas pasaron mis tareas estaban listas ya era hora de ir a dormir pero el aun no llegaba, el ya es adulto puede llegar a la hora que se le antoje pero, no podía evitar de preocuparme de el, donde estaría, estaba lloviendo, me quede esperándolo sentada en el sillón, cada ves tenia mas sueño, cerré los ojos los abrí cuando sentí una suave caricia en mi cara, abrí los y era Sedric, sonreí sin darme cuenta una ves que lo note intente no aselo, el me miro confundido, le iba a preguntar en donde haba estado, pero el no me dejo hablar, me beso sin rodeos a lo que cerré los ojos, ¿que esta haciendo? cuando los abrí el estaba sonriendo, mi cara estaba roja, me moría de vergüenza el no me dejaba de mirar, no lo soportaba, salí corriendo.
llegue a la puerta de mi habitación estaba mareada mi corazón latía rápidamente, mi respiración era irregular quería sonreír pero a la misma vez llorar, que una sensación extraña, abrí la puerta de mi habitación tenia que dormir, ya era muy tarde, la cama estaba mas helada de lo normal.
al día siguiente, en cuanto abrí los ojos recordé que era feriado ¡rayos! no quería verle la cara a Sedric ¿porque me había besado? estará jugando conmigo, -ese bastardo- murmure, me dirijo a la cocina que para mi suerte Sadric no estaba, prepare mi café, me levante de la mesa para buscar una cuchara ya que la que tenia anteriormente se me había caído al suelo.
-me enamore de ti, el día en me dijiste que me amabas.- escuche una vos decir era Sedric, mi cuerpo se congelo, no lo podía mover, que era lo que estaba diciendo, mis mejillas me ardían, no quería darme la vuelta, suspire, yo no sabia lo que sentía por el, yo tenia miedo, miedo de ser rechazada otra vez, reuní todas mis fuerza, lo mire no lo soportaba y a la misma vez no lo entendía porque quería huir de el, me tomo de la mano,-si no sabes lo que sientes, haré que te enamores de mi ¿me lo permites?- asentí con la cabeza mis palabras no salían, este era un nuevo comienzo o tal vez el nuevo comienzo ya había comenzado, mi corazón latía rápidamente otra vez, mire fijamente sus ojos, eran verdes, los mismos que tanto me gustaban, sonreí y el se sonrojo -pervertido soy una menor de edad, dije sin pensar, a lo que el me respondió besándome.
Una confesión no solo son palabras salir de tu boca, son los sentimientos que fluyen desde la mirada, uno nunca sabe lo que el otro responderá o lo que realmente esta pensando, las cosas pasan porque si, la respuesta de todo esto no hay que buscarla llegara sola y en el momento menos esperado.
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